Totalmente desnuda

Si quiero desnudarme, y llegar a estar realmente desnuda, tengo que soltarme, tengo que golpear mi propia vida.
Si quiero desnudarme, primero me sacudo,
mi ropa y mi cabello cae al suelo
mis uñas, mi sudor, mi saliva y mi olor,
mi piel, mi carne, mis venas
después mi risa, llanto, mis gritos de placer y mis gritos de dolor.
Todo cae, hasta el último latido.
Si quiero desnudarme, realmente me desnudo,
mi voz, mi sombra, mi sabor,
un solo hilo cuidadosamente construído.
La sangre se evapora, quedan quietas las terminaciones nerviosas,
y ahí está mi desnudez  total
una nada espeluznante,
una daga de cristal.

Comentarios